La disciplina en adolescentes de secundaria

Escrito el 10/03/2026
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Aquí se detallan estrategias clave.

 

Requiere un enfoque firme pero respetuoso, basado en normas claras, consecuencias lógicas a corto plazo y comunicación asertiva, alejándose de los castigos punitivos. Se debe fomentar la responsabilidad y la autodisciplina, evitando humillaciones y centrando la corrección en la conducta, no en la persona. 

 

  • Establecer límites claros: Definir reglas específicas y consistentes en el aula o el hogar. La ambigüedad confunde a los adolescentes y facilita el incumplimiento.
  • Enfoque en la Disciplina Positiva: Busca enseñar, no solo castigar. Ayuda a los jóvenes a tomar decisiones propias y resolver conflictos de manera razonada, promoviendo el respeto mutuo.
  • Consecuencias lógicas y no castigos: Si se incumple una norma, la consecuencia debe ser inmediata, relevante y realista (ej. limitar el tiempo de uso del celular en lugar de prohibirlo un mes).
  • Comunicación asertiva y conexión emocional: Actuar como voz racional sin perder la calma. Enfocarse en mejorar la conducta en lugar de etiquetar al estudiante (ej. "esta conducta no es aceptable" en lugar de "eres grosero").
  • Coherencia: Mantener la constancia en la aplicación de normas y consecuencias para generar confianza y aprendizaje.
  • Fomentar la participación: Involucrar a los adolescentes en la creación de normas para fomentar su compromiso y responsabilidad.

La disciplina efectiva en secundaria ayuda a crear un ambiente seguro y ordenado, facilitando el aprendizaje y el desarrollo emocional.



Imponga disciplina de manera constante.

Establecer límites pero no cumplirlos es parecido a instalar un sistema de seguridad elaborado en su casa y no encenderlo en la noche. No estamos insinuando que la disciplina deba aplicarse como un dogma. Una de las razones por la que es importante repetir los sucesos con su hijo es porque a veces se enterará qué circunstancias atenuantes contribuyeron a la mala conducta. Pero como regla general, cuando los padres ponen un castigo al azar, están reforzando el comportamiento negativo. Enviar señales mezcladas logra una de dos cosas. "Puede confundir al niño", explica el Dr. Tomas Silber. "Y aún peor, puede crear falta de respeto hacia el padre". Una vez establezca un límite, manténgase firme.



Esto supone que ambos padres con regularidad acuerdan en dónde marcar el límite, lo cual no siempre es el caso. De hecho, una pareja puede tener puntos de vista radicalmente diferentes respecto a una situación aislada o general. La rutina del policía bueno y policía malo puede ser útil para hacer que los criminales confiesen en la televisión, pero es una fórmula que ocasionará problemas si la ponen en práctica las mamás y los papás. Los niños pronto aprenden a conseguir lo que quieren manipulando al padre más tolerante contra el padre más estricto. No existe una solución simple para esto, además de que se sienten juntos a negociar una lista de límites y consecuencias con las que ambos puedan vivir. Poner reglas por escrito, tal como sugerimos anteriormente, no es tanto para el bienestar del niño sino para ayudar a mamá y papá a mantener un frente unido. Si no pueden ponerse de acuerdo, considere pedirle consejo a un consejero matrimonial y familiar.